Portada: Macharaviaya sobre 1920. Foto: Bancroft Library OAC California

sábado, 15 de mayo de 2021

Manuel Mª del Valle y Postigo, oidor de la Real Audiencia de Lima

MACHARATUNGOS Y PARIENTES A AMÉRICA (1).

Ya es sabido que los Gálvez favorecieron la promoción de numerosos malagueños, y en particular macharatungos, a los más diversos cargos en la administración española en Ultramar. Hoy traemos uno de esos casos: don Manuel María del Valle y Postigo, nacido en la ciudad de Málaga el 18 de noviembre de 1754, hijo de don Francisco José del Valle Machado, nacido al parecer en Córdoba, y de doña Ana del Postigo Ruiz de Guzmán y Gálvez, nacida en Macharaviaya (hija de Juan del Postigo Madrid, alcalde que fue de Macharaviaya, y de Paula Ruiz de Guzmán), posiblemente emparentada con los famosos Gálvez.

Manuel María del Valle y Postigo fue abogado, estudió leyes en las universidades de Baeza y de Granada, y se incorporó a la administración virreinal con el cargo de teniente letrado.

La licencia para el pase de Manuel María del Valle a América se conserva en el Archivo de Indias, firmada por el propio ministro don José de Gálvez, marqués de Sonora, el 14 de junio de 1785. Don Manuel María del Valle, teniente letrado, se incorpora a la Intendencia del Ejército en el Perú, y se le concede permiso para viajar acompañado de dos criados. Embarcarán en la fragata La Golondrina, con destino a Montevideo, de donde se trasladarán a Lima por la vía de Buenos Aires.

Los dos criados que lo acompañan son don Pedro de Fuentes, de 31 años de edad, natural de Málaga, hijo de don Manuel de Fuentes y de doña Rita Berrio; y Juan de Rueda, de 14 años de edad, natural de Benaque, hijo de Salvador Rueda y de Ana González.


Según la página de la Real Academia de la Historia, Manuel María del Valle fue asesor del virrey del Perú, Alcaide del Crímen y Oidor de la Real Audiencia de Lima (los oidores eran jueces togados de las Reales Audiencias). Con la independencia del Perú, se pasó a la administración del nuevo estado.
Casado con la limeña doña Josefa Lucía García de Robina, tuvo numerosa descendencia que llega hasta nuestros días.

Manuel María del Valle y Postigo falleció en Lima el 4 de marzo de 1831.


Lima en el siglo XVIII

Fuentes:

domingo, 2 de mayo de 2021

Macharaviaya en el libro Casa de Aguayo

 En el año 1781 el presbítero don Antonio Ramos, vecino de Málaga y académico de la Real Academia de la Historia, publicó el libro Descripción Genealógica de la Casa de Aguayo, un libro que trata de los múltiples enlaces y líneas de esta casa nobiliaria, y que fue impreso en la ciudad de Málaga.

El libro incluye un capítulo, el XII, titulado Cabreras y Gálvez de Macharaviaya, que reproducimos aquí. Como dato curioso, María Rosa de Gálvez y Ramírez de Velasco, hija de Antonio de Gálvez, es omitida en esta genealogía por ser hija natural. El autor no se atreve a afirmar que Antonio de Gálvez no tiene sucesión, y la fórmula que emplea es la de indicar que no tiene sucesión con su esposa.





domingo, 7 de marzo de 2021

Colegio Salvador Rueda, historia de una denominación

El gran poeta Salvador Rueda es sin duda uno de los personajes más ilustres que ha dado el municipio de Macharaviaya, en concreto su anejo de Benaque. Llevan su nombre centros educativos en Málaga capital, Moclinejo y Arroyo de la Miel, además del Colegio Público Rural Salvador Rueda en Macharaviaya.

La escuela de Macharaviaya,
iniciativa de José de Gálvez

Como estudioso sobre esta escuela, reconozco la importancia de Salvador Rueda y su implicación en la educación de los niños y niñas, particularmente de Benaque,  pero también es cierto que esta denominación, reciente, no es representativa de la rica historia de esta escuela que data del siglo XVIII y que constituyó un hito en la educación en España. En su momento debió haberse reservado el nombre de Salvador Rueda para otro equipamiento cultural o social del pueblo, y haber mantenido el colegio el nombre de su creador, José de Gálvez, o incluso el nombre del rey Carlos III, fundador de las escuelas de Macharaviaya a través de una Real Cédula y cuyo reinado estuvo tan ligado al desarrollo de la villa. 


El ministro José de Gálvez y Gallardo

Las Escuelas de Macharaviaya -en realidad una sola escuela con aula para niños y otra para niñas, pero que se examinaban juntos, y juntos recibían los premios a su capacidad- fueron fundadas por la Real Cédula y Reglamento para las escuelas, premios y socorros establecidos en la villa de Macharaviaya otorgada por el monarca ilustrado en el año 1783. Aunque los antecedentes de esta institución educativa se remonta al menos a 1776.


El Rey Carlos III

Ya nos hemos referido a esta institución singular que -además de socorrer a los agricultores de Macharaviaya y alrededores, cuidar las fuentes y el panteón de los Gálvez- daba educación a los pequeños de Macharaviaya sin distinción de sexo o clase social. De tal manera que puede ser considerada la primera escuela pública, mixta y gratuita de España, anterior a las primeras escuelas femeninas de Madrid. Hasta entonces las escasas instituciones educativas correspondían a conventos u hospicios regentados por religiosos.

Las escuelas de Macharaviaya, con más de doscientos años, fueron curiosamente criticadas por Salvador Rueda (que hoy les da nombre) refiriéndose a ellas como "enigmáticas e inútiles"; críticas sin duda justificadas por las etapas de decadencia que tuvo la Fundación, y porque quizás relegaba a los niños de Benaque.


Salvador Rueda consiguió la creación de las Escuelas Nacionales de Benaque, una para niños y otra para niñas. Estas fueron creadas por Real Orden de 1915, alojadas en una casa cedida por la familia Ruiz (la de niños) y otra del propio Rueda (la de niñas). Pero que eran independientes y ajenas respecto a la escuela de Macharaviaya.


Estas Escuelas Nacionales pronto se quedaron pequeñas, obsoletas e insalubres. Y en 1935 el pleno del Ayuntamiento de Macharaviaya acuerda construir dos escuelas nuevas en Benaque, que llevaran el nombre de Salvador Rueda. La guerra civil, sin embargo, retrasó su construcción.


Salvador Rueda
(Biblioteca virtual Miguel de Cervantes)

Por su parte la Escuela de Macharaviaya queda en estado ruinoso tras la guerra y no es reconstruida hasta el año 1946.

Durante los años 60 del pasado siglo XX aún funcionaban las escuelas de Benaque y las de Macharaviaya. En el año 1970 se construye la nueva escuela de Benaque, como Escuela Unitaria Mixta Salvador Rueda, y se restaura la escuela de Macharaviaya que en años posteriores llevará el nombre de Escuela Unitaria Mixta José de Gálvez.


Fue a partir de 1990 cuando las autoridades educativas deciden suprimir la escuela de Benaque, quedando solo la de Macharaviaya, que pasa a denominarse Escuela Agrupada Rural Salvador Rueda, un hecho injusto porque se pierde el nombre de José de Gálvez, creador de la escuela de  Macharaviaya en ese mismo lugar y edificio. 


Actualmente recibe el nombre de Colegio Público Rural Salvador Rueda y, lo que es importante, los niños del municipio siguen siendo formados e instruidos, y en el mismo lugar en el que, por voluntad de Carlos III y los célebres Gálvez, lo hicieron sus antepasados en el siglo XVIII.

domingo, 28 de febrero de 2021

Emigración y endogamia en los protocolos notariales

Luis Robles Teigeiro ha realizado un interesante texto sobre aspectos de la población de Macharaviaya (declive tras la desaparición de los Gálvez, emigración, endogamia, etc.) a través de los documentos contenidos en el Archivo Histórico Provincial de Málaga:

sábado, 23 de enero de 2021

Un escribano de Macharaviaya

Nuestro amigo Luis Robles Teigeiro ha realizado un trabajo ingente, con muchas horas de investigación en el Archivo Histórico Provincial de Málaga. El resultado es este espléndido resumen sobre la actividad del escribano don Bernardo Aponte Sánchez, con la reseña de todos sus protocolos realizados en Macharaviaya entre los años 1846 y 1855.

Con el buscador pueden localizar los testamentos, compraventas y otros codicilos de vecinos del pueblo, buscar por apellidos, etc. Una herramienta fabulosa para los investigadores que esperemos tenga continuidad con la transcripción de otras escribanías de Macharaviaya. Enhorabuena.

ESCRIBANÍA DE BERNARDO APONTE SÁNCHEZ

viernes, 15 de enero de 2021

La Gálvez desconocida

El hallazgo tiene ya algún tiempo y nos ha impactado a los que -como Aurora Luque y un servidor- nos hemos dedicado al estudio de los Gálvez, y en concreto a la escritora María Rosa de Gálvez y Ramírez de Velasco.

La investigadora Elisa Martín-Valdepeñas ha descubierto la existencia de una hija natural de la ilustre escritora, concebida con el militar José de Irisarri y Serti, antes de su matrimonio con su primo José de Cabrera y Ramírez.

Esta niña fue reconocida y bautizada como María Josefa de la Pastora de Irisarri y Gálvez. La historiadora ha encontrado un testamento de María Rosa de Gálvez otorgado en Madrid el 21 de septiembre de 1799, ante el notario Lorenzo Menéndez García:

También declara tiene por hija Natural a doña María Josefa de la Pastora Irisarri y Gálvez, habida con Don Josef Irisarri Capitán de Fragata de la Real Armada, hallándose ambos solteros, y sin impedimento Canónico a poder contraer Matrimonio, que no verificaron por otros motivos que lo impidieron; la cual se halla en la Edad de diez años poco más, o menos.

Es decir la niña nació sobre 1788/1789, poco antes de que María Rosa contrajera matrimonio con José de Cabrera y Ramírez, con quien tuvo otra hija, Mariana de Cabrera y Gálvez.

La maternidad extra-matrimonial de María Rosa ofrece interesantes perspectivas para el estudio. En primer lugar la coherencia de la madre al reconocer y testar a favor de su hija, e incluso pedir en el testamento a su prima, la marquesa de Sonora, que preservara a la niña de los pleitos en los que ambas estaban enzarzadas. También el fuerte concepto familiar de los Gálvez, que no dejaba fuera a ninguno de sus miembros.

La descubridora de tan importante hallazgo biográfico se interroga por las razones por las que la madre adoptiva de María Rosa, Mariana Ramírez de Velasco, viuda de Antonio de Gálvez, había dejado en su testamento de 1793, un legado específico su nieta Mariana de Cabrera y no a la otra nieta, María Josefa de la Pastora Irisarri. En este caso yo puedo aportar la respuesta: Mariana deja el principal de su herencia a su hija María Rosa pero aparta un legado para la nieta que lleva su sangre y su apellido (pues doña Mariana era prima-hermana de la madre de José de Cabrera, Ana Ramírez del Pino). Y aunque esta predilección por una nieta y no por otra puede hoy resultarnos incluso cruel, no era algo extraño en un tiempo en que el poder de la sangre era de gran importancia. De la misma forma, Mariana aparta otros legados destinados a otros sobrinos carnales.

Desgraciadamente ninguna de las hijas de María Rosa de Gálvez llegó a edad adulta. María Josefa de la Pastora debió morir al poco tiempo del testamento de su madre de 1799. En su último testamento, días antes de morir en 1806, María Rosa de Gálvez dejó su herencia a su prima María Josefa de Gálvez y Valenzuela, segunda marquesa de Sonora.

Para quien desee leer el excelente artículo de Elisa Martín-Valdepeñas, dejo el enlace del artículo, publicado en la revista Dieciocho:

María Rosa de Gálvez: nuevos datos para su biografía

Eugenio Lucas Velázquez, La misa de parida

Paisaje nevado

Las recientes nevadas en toda España han dejado multitud de instantáneas con escenas de nieve. Aquí tenemos a Macharaviaya fotografiada desde Benaque, con La Maroma nevada de fondo. Fotografía de nuestro amigo Luis Robles.