Portada: Macharaviaya sobre 1920. Foto: Bancroft Library OAC California
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jueves, 26 de febrero de 2026

Los benefactores de la escuela

La Fundación de Escuelas y Banco Agrícola de Macharaviaya, por el rey don Carlos III, fue la culminación del proyecto de don José de Gálvez y Gallardo para la educación de los niños y niñas macharatungos. El ensayo de esta interesante fundación fue una escuela que ya funcionaban antes de 1776, costeada por el citado marqués de Sonora, y que tenía por maestros a don José Aponte y a doña Ana de Rueda.

E incluso ya se contempla la evaluación de los méritos de los alumnos por parte de una junta formada por las autoridades locales. Don Miguel de Gálvez y Gallardo ideó que los parientes y vecinos de Macharaviaya con buena situación económica donaran una cuota anual, también los ausentes, y que también se sumaran otros personajes que tenían amistad o debían gratitud a los Gálvez.


Esta es la relación de benefactores de la escuela que citamos con los cargos que tenían en ese momento y/o con los que luego alcanzaron:

Don Miguel de Gálvez [y Gallardo], jurista y embajador.
Don José de Gálvez [y Gallardo], ministro de Indias.
Don Matías de Gálvez [y Gallardo], virrey de Nueva España,
Don Antonio de Gálvez [y Gallardo], comandante de la bahía de Cádiz.
Don Bernardo de Gálvez [y Madrid], quien sería virrey de Nueva España.
Don Martín de Aragonés, casado con Josefa de Gálvez Sánchez,  prima de los Gálvez.
Don Pedro de Burgos, quizás el famoso párroco de Macharaviaya, amigo de los Gálvez.
Don Clemente de Cabrera [y Peinado], primo y apoderado de los Gálvez, regidor perpetuo de Vélez-Málaga.
Don Fernando de Cabrera [y Peinado], primo de los Gálvez, alguacil mayor de la Visita al Virreinato del Perú, luego corregidor de Quispicanchi (Perú).
Don José [Manuel] Carrión [y Marfil], obispo de Trujillo (Perú).
Don Francisco Fernández de Córdoba [y Zayas], oficial del Despacho Universal de Indias, sobrino de Ana de Zayas, 2ª esposa de Matías de Gálvez.
Don Vicente de Gálvez [y Valenzuela], gobernador de Huarochiri (Perú), luego presidente de la Real Audiencia y capitán general de Charcas (hoy Bolivia). 
Don Juan González de Porras, interventor de la Real Fábrica de Naipes de Macharaviaya.
Don Bernardo de Madrid [y Ortiz], fue administrador general de Alcabalas y Barlovento de Guatemala.
Don José de Madrid [y Ortiz], interventor de la Real Fábrica de Naipes de Macharaviaya. Posteriormente sucedería a Miguel de Gálvez como presidente de la fundación de Escuelas y Banco Agricola.
Don Juan Martín Rubio, acaudalado propietario y prestamista.
Don Francisco Melgar [y Hurtado], comerciante y propietario de varios lagares, luego consiliario en el Consulado Marítimo Terrestre de Málaga.
Don Juan Navarro Madrid, contador de la Visita General al virreinato del Perú, y director general de la Real Aduana de México.
Don Bartolomé Ortega Montenegro, pariente de los Gálvez, presidente de la Casa de Contratación de Cádiz.
Don José Pellerano [y Cabrera], pariente de los Gálvez, fue administrador general de la Renta del Tabaco de México.
Don Antonio Boeto, subdelegado de la Visita General al virreinato del Perú; luego gobernador de Huacavélica (Perú), y posteriormente regente de la Real Audiencia de Charcas (hoy Bolivia).
Don José de Cartas [y Tejerina], pronto nombrado teniente de gobernador y auditor de la provincia de Cumaná (Venezuela), posteriormente asesor y auditor en la Capitanía General de Cuba.
Don Félix Solecio [Buraggi], director de la Real Fábrica de Naipes de Macharaviaya,
Don Juan del Barrio y Valle, director general de Tabacos de Guatemala.
Don Juan Manuel Carrión.
Don José de Cuesta Ibáñez, contador de la Real Aduana de Cartagena de Indias (hoy Colombia).
Don Francisco Díez de Medina, oidor de la Real Audiencia de Santiago de Chile.
Don Juan María de Gálvez [y Montes de Oca], secretario de cámara del virrey del Perú, luego gobernador de Lima (Perú).
Don Pablo de Ortega, capitán de milicias, luego alcalde mayor de Villa Alta, en Oaxaca (México). 
Don Francisco Ortega y Monroy, capitán de infantería, comandante del Resguardo de la Aduana de Montevideo (hoy Uruguay). 
Don Pedro de Ortega y Monroy, administrador general de Aduanas de Málaga y regidor perpetuo de esta ciudad.
Don José Portillo Gálvez, (sic), asesor del virrey del Perú, luego regente de la Real Audiencia de Cuzco (Perú). 
Don Francisco de Paula Sanz [y Espinosa de los Monteros], director de la Renta del Tabaco en Río de la Plata, y más adelante intendente gobernador de las ciudades de Buenos Aires (hoy Argentina) y Potosí (hoy Bolivia).
Don Martín de Sotomayor, presbítero, luego vicario general de Asunción (hoy Paraguay).
Don Carlos de Quevedo [de la Torre], militar, auditor de la Tesorería Real en Comayagua (hoy Honduras).
Don Joaquín [de] Aliercomerciante de Cádiz.
Don Bartolomé Benítez Gálvez, administrador de la Fábrica de Tabacos de La Habana (Cuba).
Don Manuel Cabrera [y García del Postigo], primo de los Gálvez, administrador de Alcabalas de San Francisco de Coahuila (México).
Don José de Castro [Arauz], alférez de fragata, destinado en la contaduría de Venezuela.
Don Silvestre Díaz [de la Vega], director general de la Renta del Tabaco en Nueva España.
Don Juan Ferrón, vista de la Real Aduana de Cádiz.
Don Leandro Jiménez.
Don Antonio de Gálvez, quizás Antonio de Gálvez Roca, vecino pudiente que habitaba en Benajarafe.
Don Pedro D[ionisio de] Gálvez [y Alba], contador de la visita general al virreinato del Perú, y contador mayor del Tribunal y Audiencia Real de Lima.
Don Miguel González [de] Rueda, fue agregado en Nueva Orleans y en Yucatán, en el virreinato de Nueva España (hoy EE.UU. y México, respectivamente).
Don Manuel de Herediaposiblemente Manuel de Heredia y Pimentel, capitán de milicias destinado en Santo Domingo (hoy República Dominicana).
Don José Jiménez [y Navia]contador de la Real Hacienda de Maracaibo (hoy Venezuela).
Don Antonio López Quintanaregente de la Real Audiencia de Caracas (hoy Venezuela).
Don Esteban Miguel Macías, comerciante de Cádiz.
Don José Martín, puede tratarse de José Martín Escaño, hijo del antes citado Juan Martín Rubio, propietario y prestamista como su padre.
Don Fernando Mauleón [y Refojos], contador del puerto de La Guaira (Venezuela), luego de Santo Domingo (hoy Rep. Dominicana) y de Valladolid de Michoacan (hoy México).
Don José Montero [Gálvez], pariente de los Gálvez, luego administrador de alcabalas de Tepeaca (México).
Don Francisco Moreno [Gallardo], administrador de rentas en México.
Don Salvador Navarro [y Madrid], corregidor de la Villa de los Valles (México).
Don Antonio Ocaña.
Don José Ordóñez.
Don Juan de Ordóñez [Ruiz], contador del Tribunal de Cuentas de la ciudad de México.
Don Ramón de Posada [y Soto]fiscal de la Real Hacienda en Nueva España.
Don José del Rincón, director general de la Pólvora y posteriormente administrador del Hospital de Naturales de México.
Don Juan de la Riva [Agüero], contador general de tributos de México.
Don Juan C[ampos] de Robles, rico terrateniente, antepasado de los marqueses de Iznate.
Don Manuel del Sello Somosa, alcalde mayor de Guanajuato (México).
Don Juan Torres [y Navarro], tesorero de la Real Hacienda en Acapulco (México).
Don Rafael de Torres [y Navarro], oficial de la alcabala, luego contador mayor del Tribunal de Cuentas de México.
Don Manuel Varela.
Don Alonso Vélez.
Don Pedro Vélez, general, corregidor de Quispicanchi (Perú).
Don Andrés Julián [de] Viana [Valle], escribano mayor de rentas de Cádiz.
Don Juan Villanueva [y Picó], comerciante, luego administrador de la Plata en Cartagena de Indias (hoy Colombia). 

En resumen la relación de benefactores de la escuela nos permite a la vez una auténtica radiografía del llamado clan Gálvez: sus incondicionales, sus allegados favorecidos con cargos públicos, sus parientes y amigos.


viernes, 15 de enero de 2021

Paisaje nevado

Las recientes nevadas en toda España han dejado multitud de instantáneas con escenas de nieve. Aquí tenemos a Macharaviaya fotografiada desde Benaque, con La Maroma nevada de fondo. Fotografía de nuestro amigo Luis Robles.

domingo, 18 de febrero de 2018

No hay descendientes de los famosos Gálvez Gallardo

Una absurda carrera se ha desatado por apropiarse de la figura de los Gálvez de Macharaviaya, entre políticos ávidos de publicidad, y personas con afán de protagonismo a los que los pobres Gálvez les están proporcionando una auténtica vida social.

El colmo de las situaciones surrealistas la viví la semana pasada en el despacho oficial de una autoridad, que me hablaba de una de las asociaciones reivindicativas de los Gálvez en estos términos: "la que agrupa a la familia de los Gálvez". Perplejo, creí no haber oído bien. Pero sí, había oído bien: "sí, la asociación de la familia".

Desarrollo aquí lo que le expliqué brevemente a este cargo público:

1º) No existe NINGÚN descendiente de los famosos hermanos Gálvez Gallardo de Macharaviaya. La última falleció en 1932: doña Adelaida del Balzo, princesa de Strongoli, VI marquesa de Sonora y VI condesa de Gálvez, bisnieta del general Bernardo de Gálvez.

2º) Existen parientes de los Gálvez, descendientes de tíos y primos.

3º) Existen en Málaga familias ilustres con apellido Gálvez. Por ejemplo los descendientes del famoso doctor José Gálvez Ginachero (Gálvez, de Haya Gálvez). Estos Gálvez proceden de La Rioja y no tienen ningún parentesco con los Gálvez de Macharaviaya.

4º) La línea del actual conde de Gálvez tampoco tiene un entronque directo con los Gálvez. El título fue rehabilitado en 1955, invocando un parentesco muy remoto. A nadie se escapa que durante el franquismo se rehabilitaron numerosos títulos nobiliarios con criterios muy laxos, para honrar a personas que habían colaborado con la sublevación. Hoy probablemente esas rehabilitaciones no se otorgarían.

Blasón de Bernardo de Gálvez

viernes, 13 de octubre de 2017

Visitas de los Cabrera

En los años 2014 y 2017 hubo dos visitas a Macharaviaya y Benaque de miembros y descendientes de la familia Cabrera. En ambos casos se trataba de descendientes de don José Cabrera Marfil, propietario, quien fue Alcalde de Macharaviaya entre los años 1876 y 1879. En este año le tocó reconstruir la Junta de Patronos de la Fundación de Escuelas y Banco Agrícola de Macharaviaya, en cumplimiento de Real Orden de 5 de marzo. José Cabrera Marfil era hijo de Antonio Cabrera Valderrama y de su esposa Josefa Marfil Ruiz, y nació en Macharaviaya sobre el año 1828. Contrajo matrimonio en, al menos, dos ocasiones, con numerosa descendencia.

El sábado 12 de abril de 2014, un autobús trajo una excursión muy especial: 32 miembros de la familia Cabrera vinieron desde Cádiz y Sevilla al municipio de Macharaviaya a conocer, o reencontrarse, con la tierra de sus antepasados.

En su visita al municipio, sus descendientes se encontraron con el autor de estas líneas (descendiente de Antonio Cabrera Marfil, hermano de José) y con los Cabrera residentes actualmente en Benaque.

Ante la iglesia de Macharaviaya

En Benaque

Y el sábado 14 de octubre de 2017 otro grupo de descendientes de José Cabrera Marfil, en este caso procedentes mayoritariamente de Jerez, visitó Macharaviaya, siendo recibidos en el museo de los Gálvez por el alcalde don Antonio Campos.

En Benaque

En el Museo de los Gálvez con el Sr. Alcalde

viernes, 20 de mayo de 2016

Museo de los Gálvez

Como la opinión es libre, no veo la necesidad de que se construya un centro de interpretación dedicado a Bernardo de Gálvez en Málaga capital, existiendo ya un museo de los Gálvez edificado en Macharaviaya

Málaga capital ya cuenta con suficientes museos y atractivos, y la Diputación Provincial, que precisamente está para potenciar la provincia, debe hacer un esfuerzo en enriquecer el museo de Macharaviaya, y si fuera necesario ampliarlo.

La internacionalidad del virrey Bernardo no me parece un argumento para que su museo tenga que estar en la capital, pues según esa teoría a lo mejor el centro debería hacerse en Madrid, o quizás en Sevilla, junto al Archivo de Indias.

Resulta irónico que, en el siglo XVIII, con los rudimentarios medios de comunicación y cuando había que subir a Macharaviaya en mula, los Gálvez crearon una fábrica de naipes con el monopolio para toda América. Y ahora, en la época de internet, con la inmediatez de las comunicaciones, nos parezca que Macharaviaya queda demasiado lejos.

La egregia figura de don Bernardo de Gálvez tampoco debería hacernos olvidar que el gran estadista y reformador, el que influye decisivamente en la política internacional de España en la época, la fuente de todas las prebendas familiares y de los beneficios para la provincia de Málaga es su tío, el ministro don José de Gálvez.

La provincia de Málaga ya cuenta con un memorial permanente dedicado a los Gálvez y que no es otro que el municipio de Macharaviaya todo entero. Si se quieren potenciar los estudios dedicados a los Gálvez, hay que hacerlo en la Universidad de Málaga, con criterio científico, desde el trabajo y no desde el espectáculo. Y para la representación de los Gálvez ya tenemos a Macharaviaya.

Me duele decirlo, pero en este proyecto también interviene el afán de algunas personas por alimentar su ego y publicitarse a través de los Gálvez.

domingo, 7 de junio de 2015

Manuel Pérez Villanúa

El periodista Alfonso Vázquez dedica un artículo en el diario La Opinión a Manuel Pérez Villanúa, gran amigo de Macharaviaya y de todos nosotros. El artículo destaca su vocación por la historia de los Gálvez y su faceta de coleccionista de libros, documentos y objetos relacionados con esta ilustre familia macharatunga. Enhorabuena a Manuel por haberles dedicado su tiempo y su pasión, en tiempos en que muy pocos se acordaban de los Gálvez.


domingo, 18 de mayo de 2014

El pequeño Madrid

El diario La Opinión, de 5 de mayo de 2014, publica un artículo de don Juan Antonio García Galindo, catedrático de periodismo de la Universidad de Málaga, que transcribimos:

La Opinión
Allí donde el sistema Penibético ya otea cercano el azul del mar Mediterráneo se yergue la antigua alquería árabe de Macharaviaya, que fuera fundada como villa en 1572. Enclavada entre suaves colinas, otrora pasto de la filoxera, Macharaviaya descansa su rico pasado histórico sobre un hermoso balcón natural situado apenas a 7 kilómetros de la costa axárquica malagueña. Con una población de apenas 500 almas, el legado macharatungo a la historia de Málaga y su provincia no deja de ser espectacular y, sin embargo, lamentablemente desconocido todavía para muchos. A tan solo 25 kilómetros de la capital de la Costa del Sol, Macharaviaya sigue siendo afortunadamente un remanso de tranquilidad, donde escritores y artistas encuentran el sosiego necesario para el trabajo creativo. Pero la villa, y sus anejos de Benaque y Vallejos, ocupan por mérito propio un lugar privilegiado en la historia política y cultural de Málaga, y lo que es más importante en la proyección internacional de nuestro pasado. José de Gálvez, Matías de Gálvez, Bernardo de Gálvez, María Rosa de Gálvez, Francisco de Cabrera, Salvador Rueda, Robert Harvey, son, entre otras personalidades nacidas o de adopción, hijos del municipio de Macharaviaya, cuya obra política o cultural ha engrandecido la historia de estas tierras, a mayor gloria de la historia de España. Pero ha sido gracias a quienes han sabido reconocer sus aportaciones, que sus obras hayan adquirido la dimensión que se merecen. Amparo Quiles, Mª Isabel Jiménez, Marion Reder, Manuel Olmedo, Aurora Luque, José Luis Cabrera son, también entre otros, los estudiosos que han sabido poner de relieve con el rigor del investigador la importancia de aquellas figuras tan relevantes, artífices del renacimiento macharatungo. Bajo el reinado de Carlos III, y por influencia de los Gálvez se construyeron en Macharaviaya sus edificios e instituciones más representativas: la Real Fábrica de Naipes, creada en 1776; la Fundación de Escuelas y Banco Agrícola, constituida en 1783; o la iglesia de San Jacinto, construida en 1785 sobre las ruinas de otra iglesia del siglo XVI, y bajo la cual se encuentra la Cripta-Panteón de Los Gálvez.

Como consecuencia de esta transformación urbana se produjo el auge económico y comercial de la villa durante el último cuarto del siglo XVIII y las primeras décadas del siglo XIX, unido a una floreciente agricultura vitícola, y a la atracción que suponía ser la cuna de una aristocracia reconocida en todo el reino, protagonista de la aventura americana y de su independencia. Todo ello hizo que por su actividad se denominara a Macharaviaya como El pequeño Madrid, un lugar en la España de los Borbones que era puente con los recién nacidos Estados Unidos de América. Tras una larga decadencia, la villa recupera hoy su importancia reivindicando su historia como su principal factor de desarrollo. En esa historia se encuentra su peculiar impronta, la de una huella que atraviesa el Atlántico y donde se ve correspondida. Desde 2011, en que se produce el hermanamiento con la ciudad norteamericana de Pensacola, las relaciones entre las dos ciudades han ido en aumento. Y desde el pasado año, Pensacola celebra el Galvez Day cada 8 de mayo para conmemorar la contribución de Bernardo de Gálvez a la independencia de los Estados Unidos. Estas relaciones pueden ser admiradas en el Museo de Los Gálvez de Macharaviaya, que desde que abrió sus puertas en 2005, está dedicado a la historia de la villa y a la de la familia Gálvez. Contuvo en su momento este museo una sala dedicada al pintor norteamericano Robert Harvey, afincado en Macharaviaya durante 30 años, donde murió en 2004, que debería recuperarse. La casa natal del poeta Salvador Rueda en Benaque es otra muestra de la riqueza cultural del municipio. Cedida por la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo en 1994 al Ayuntamiento de Macharaviaya, ha sido conservada por éste desde entonces como Casa Museo. Seguidor de la estética de Rubén Darío, Salvador Rueda es otro de los grandes exponentes del modernismo y nexo con la literatura hispanoamericana. América una vez más.

El eco americano es en Macharaviaya de ida y de vuelta. La importante actividad de difusión y de divulgación de la Asociación Bernardo de Gálvez y de la Asociación de Granaderos y Damas de Gálvez de Macharaviaya ha contribuido, desde el reconocimiento de la figura de Bernardo de Gálvez, a reforzar los lazos históricos y culturales entre las dos orillas del océano. Pero ha sido, sobre todo, la voluntad de todo un pueblo por recuperar su legado lo que ha devuelto a Macharaviaya su lugar en la historia, su lugar en el mundo. La cohesión social en torno al proyecto de hacer honor a la figura de Bernardo de Gálvez, y a su contribución a la historia norteamericana, desde su lugar de nacimiento, ha sido ejemplar y sin fisuras. Firmemente convencido, el trabajo incansable del alcalde de la Villa, Antonio Campos Garín, se ha visto recompensado por la reciprocidad de las autoridades del otro lado del Atlántico, sobre todo del alcalde de Pensacola, Asthon Hayward, y de la vicecónsul honoraria de España en Pensacola, María Dolores Davis. Impulsores todos ellos de este importante proyecto. Macharaviaya ya no está sola, como lo estuviera Bernardo de Gálvez frente a los ingleses. Con ella, con todo su pueblo, y con su ayuntamiento, existe ya una opinión pública conocedora de sus valores y de su aportación histórica. El pasado día 26 de abril, Macharaviaya saltaba a las primeras páginas de la prensa provincial con motivo de la celebración el día anterior del Día de la Provincia de Málaga. Bajo la presidencia de la Diputación Provincial de Málaga, y con asistencia de las autoridades locales y provinciales, la iglesia de San Jacinto acogió la entrega de las Medallas de Oro de la Provincia, y se convirtió en el escenario principal de esta efemérides. Fuera, en la plaza Matías de Gálvez, la figura en bronce del Virrey de la Nueva España y gobernador de Louisiana, obra de Jaime Pimentel, es el testigo mudo del renacer del pequeño Madrid y la muestra más palpable de la recuperación de una parte fundamental de su memoria histórica.

*Juan Antonio García Galindo es catedrático de Periodismo de la Universidad de Málaga.
La iglesia, junto a los edificios que formaron parte de la Real Fábrica de Naipes

martes, 29 de abril de 2014

La iglesia de San Jacinto

La iglesia de Macharaviaya tiene como titular a san Jacinto y fue edificada en 1785 por el arquitecto Miguel del Castillo, con los beneficios de la Fábrica de Naipes y caudal personal de los Gálvez; se levantó sobre las ruinas de una antigua iglesia del siglo XVI.
La parroquia de Macharaviaya era considerada la más rica de la diócesis, por los cálices, copones y custodias de oro y plata, un gran sagrario de plata, imágenes, cuadros y ornamentos bordados con los que había sido dotada por los hijos más ilustres de la villa, los Gálvez.

(fotografía 2014)
En el año 1850 el diccionario geográfico de Pascual Madoz describe el "lujo y buen gusto de todo este singular templo". De todo este rico patrimonio se conserva un exhaustivo listado realizado en 1928 por el párroco don Sebastián Rodríguez Fernández. Casi todo se perdió en la Guerra Civil, incluidos los libros del archivo parroquial que contenían la memoria de los habitantes de Macharaviaya.

Imágenes de la iglesia antes de la Guerra Civil

Cuadro que representaba los Desposorios de la Virgen
Detalle que refleja la magnificencia que tuvo el templo,
incluídas pequeñas tallas en madera adornando los altares


El patrón de Macharaviaya es San Bernardo. La siguiente fotografía, cedida por la familia Ramos, muestra la primitiva imagen de San Bernardo de Claraval con la iconografía propia del santo: el hábito cisterciense, el báculo de abad y un libro. Las magníficas andas en las que se procesionaba eran de plata y, como puede verse, llevaba en su frontal el escudo de la familia Gálvez. Imagen y trono se perdieron en la guerra civil.


Como edificio más singular de todo el municipio, el templo no solo alberga funciones religiosas, sino que acoge hoy ocasionalmente actos institucionales y culturales; por ejemplo la representación de la ópera Bión, de María Rosa de Gálvez; un concierto de la cantante Martirio, vecina también de Macharaviaya; o la celebración, en este año de 2014, de los actos del Día de la Provincia de Málaga.

(Fotografía 2014)
Capiteles en la portada de la iglesia (fotografía 2014)

sábado, 26 de abril de 2014

Celebración del día de la Provincia

Por unas horas, el pasado 26 de abril, Macharaviaya volvió a recuperar la impronta de "pequeño Madrid" que tuvo  en el siglo XVIII. La elección del municipio para la celebración del Día de la Provincia de Málaga convocó a las principales autoridades provinciales y a un buen número de ilustres invitados.

El acto, con el que se pretendía rendir homenaje al virrey Bernardo de Gálvez, se celebró en la Iglesia Parroquial de San Jacinto, en Macharaviaya. 

Las fotografías las he tomado del diario La Opinión.


miércoles, 23 de abril de 2014

Día dedicado a Bernardo de Gálvez

El pasado 22 de abril de 2014 la provincia de Málaga rindió homenaje a un ilustre macharatungo, don Bernardo de Gálvez, teniente general, primer conde de Gálvez y virrey de Nueva España. Por la mañana se presentó el retrato del general realizado por el pintor Carlos Montserrate y que aspira a figurar en el Congreso de los Estados Unidos, por su contribución a la independencia norteamericana. Es copia de un óleo atribuido a Maella, propiedad de la familia De Haya Gálvez.

Carlos Monserrate y su retrato de Bernardo de Gálvez.
Fotografía del diario La Opinión de Málaga
Por la tarde se descubrió la nueva escultura en bronce del virrey, donada por la Diputación Provincial de Málaga al municipio de Macharaviaya. El acto contó con la presencia del delegado del gobierno en Málaga, del presidente de la diputación provincial y del alcalde de Macharaviaya entre otras autoridades, así como el autor de la escultura, Jaime Pimentel.




domingo, 13 de abril de 2014

La Reina con Macharaviaya y Pensacola

La Reina Doña Sofía recibió, el 12 de marzo de 2014, al Alcalde de Macharaviaya, Antonio Campos, y a una delegación de Pensacola (Florida, Estados Unidos), encabezada por María Davis (viceconsul de España en Pensacola), con objeto de ser informada de las iniciativas para divulgar la figura del general Bernardo de Gálvez,Virrey de Nueva España y héroe de la toma de Pensacola a los ingleses.

La Reina recibe el libro La fundación de Escuelas y Banco Agrícola de Macharaviaya
de manos del Alcalde de Macharaviaya