martes, 6 de mayo de 2014

Endogamia

Por ser un municipio con muy pocos habitantes y relativamente aislado, los macharatungos tuvieron, y aún tienen, una gran endogamia: se casaban entre ellos. Los mismos apellidos se combinan durante generaciones: Abolafio, Aponte, Aragonés, Aranda, Arias, Cabrera, Claros, Escaño, Gallardo, Gálvez, Madrid, Marfil, Martín, Postigo, Ramos, Ramírez, Rueda,  Ruiz, Tovar, Valderrama, etcétera.

Este tema nos sirve de introducción a esta fotografía de mis abuelos, Carmen y Antonio. La endogamia se mantenía incluso entre las familias macharatungas que habían emigrado pero seguían tratándose.


Antonio Cabrera Giménez nació en Fuengirola (Málaga) el 22 de enero de 1901; hijo de Francisco Cabrera Abolafio y de María Giménez Ríos, naturales también de Fuengirola. Sus abuelos paternos, sin embargo eran Antonio Cabrera Marfil y Josefa Abolafio Marfil, naturales de Macharaviaya.

Su esposa Carmen Muñoz Martín nació en La Línea (Cádiz) el 1 de julio de 1903; hija de Cayetano Muñoz Arriado y de Carmen Martín Ramos, nacidos también en La Línea. Pero sus abuelos maternos eran José Martín Fernández (según memoria familiar, alcalde de Macharaviaya) y Ana Ramos Díaz, naturales ambos de Macharaviaya. 

El de mis abuelos se trató de un matrimonio entre miembros de dos familias macharatungas que ya llevaban dos generaciones fuera del pueblo. 

Recuerdo que esta página está abierta a pequeñas historias como éstas, que alguien quiera publicar.

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