domingo, 13 de abril de 2014

La vid y la filoxera

Desde mediados del siglo XVIII, la vid fue el cultivo común en la Axarquía y en los Montes de Málaga, porque se adaptaba mejor que otros productos a las tierras duras y soleadas, y a los minifundios característicos de la comarca. Y Macharaviaya es ejemplo de ello, con propiedades de pocas obradas. La economía local se basaba principalmente en la recolección de pasa moscatel, que daba trabajo no solo a los agricultores sino también a los arrieros del pueblo que transportaban las pasas a la ciudad de Málaga. Aunque también se daba cultivo de higos, almendras, algarrobas y algunas hortalizas. Y producción de aceite.

Miguel de Gálvez, Jurista y diplomático, perteneciente a la ilustre familia macharatunga, fue un gran embajador del vino de Málaga, que dio a conocer incluso a la Emperatriz Catalina de Rusia. Los Gálvez fueron impulsores del Montepío de Viñeros y Cosecheros en Málaga (1776). Y del Banco Agrícola de Macharaviaya, que socorría a los labradores -principalmente viñadores- de la localidad.

Francisco de Goya, El bebedor
La pasa malagueña era muy apreciada y el Ayuntamiento de Macharaviaya obsequiaba con cajas de pasas a personalidades que vivían fuera y colaboraban con los asuntos del municipio. Por ejemplo en 1867 obsequian con 4 cajas de pasas a don Manuel Fajardo. En 1873 y 1874 remiten 4 cajas de pasas a don Manuel Macías, apoderado de la Junta de Escuelas y Banco Agrícola en Madrid. 

En 1878 había tres tiendas de vinos y aguardientes en Macharaviaya, que pertenecían a José Fernández Claros, Bernardo Martín Gallardo y José Alarcón. El tratante de frutos más importante era Gabriel Cabrera Gallardo. Según narra el Indicador General de Andalucía.


Libro Cantos de la vendimia,
de Salvador Rueda, 1891

La filoxera es un insecto parásito de la vid, perteneciente al orden de los hemípteros. Es originario de los Estados Unidos. En el siglo XIX se expandió por toda España.

Imagen de Wikipedia

Supuso la ruina del municipio de Macharaviaya, perdiéndose todas sus viñas y provocando la emigración de numerosos macharatungos a otras localidades e incluso a América.

En 1878 comienza el primer brote de filoxera en Moclinejo.
En 1879 un ejemplar de El Correo de Andalucía explica:
Ha regresado el delegado del gobierno, Sr. Rodríguez Ayuso, de su visita a los focos filoxéricos, y desgraciadamente el resultado de sus investigaciones es dolorosísimo.
La invasión del hemíptero alcanza ya extraordinarias proporciones: la cuenca de Benagalbón hasta Santillán y la de Granadillas, se hallan totalmente infectadas, y amenazado ostensiblemente el término de Macharaviaya.
Nuestra riqueza vitícola está amenazada de muerte, y si todos, todos, no le ponen remedio, la destrucción del más importante, del primero de los ramos agrícolas e industriales de España, concluirá con la riqueza de la nación. 
El diario La Correspondencia de España, de 19 de diciembre de 1884, explica que la filoxera ha arruinado todas las viñas de Macharaviaya. Consecuencia de ello es la emigración de numerosos macharatungos, quedando numerosas casas abandonadas.

La filoxera caricaturizada
Enlace
En 1887 la filoxera ha hecho descender la población del municipio a 756 habitantes.
En 1898 las autoridades catastrales constatan el empobrecimiento de la población, a causa de la filoxera, que ha acabado con el cultivo de uva moscatel, propio del municipio. Ahora, sus terrenos pobres y de secano apenas sirven para pasto de ganado caprino, produciéndose un importante movimiento migratorio a Sudamérica.

(Datos extraídos del libro La fundación de Escuelas y Banco Agrícola de Macharaviaya, de José Luis Cabrera).

El cultivo de vid no se ha recuperado en Macharaviaya, aunque sí en otros municipios cercanos como Moclinejo con las bodegas Muñoz Cabrera (Dimobe). Estos vinateros descienden también de macharatungos, a través de su madre, de apellido Cabrera.

En Vallejos, pedanía de Macharaviaya, los nombres de dos calles recuerdan este pasado vinculado a la vid: la calle Moscatel y la calle Lagar del Rosario.

Fotografía de Dimobe

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