sábado, 12 de abril de 2014

Macharaviaya en diversas webs

Resumen de la Historia de Macharaviaya:

1) En Malagapedia:
Macharaviaya 'El pequeño Madrid'
El pequeño término municipal de Macharaviaya presenta las características paisajísticas propias de la comarca a la que pertenece, pero sin destacados contrastes orográficos, toda vez que el terreno se resuelve en una sucesión de lomas de similares alturas donde, a falta de las antiguas viñas que desaparecieron con la filoxera, abunda el pastizal, que ocasional se entremezcla con los olivos.
En este entorno de amables trazos geográficos, pero en el que tampoco faltan barranqueras y cajoneras, destacan el núcleo urbano del pueblo y, a escasos tres kilómetros de distancia, su anejo de Benaque, más pequeño aún que Macharaviaya, pero con el común encanto de ese aire antañón y quiero, ajeno a las prisas y el bullicio.
A partir de una antigua alquería árabe, Macharaviaya fue fundada como villa en 1572, y de esa alquería tomó el nombre de 'Machar Ibn Yahha' (cortijo del hijo de Yahha), que en la actualidad conserva prácticamente la misma fonética. La expulsión morisca trajo como consecuencia el despoblamiento de la villa, y parece ser que no hubo en ella una repoblación en toda regla como en tantos otros pueblos de la zona.
La prolongada decadencia que vivió Macharaviaya en todos los órdenes -sobre todo en el poblacional- durante mucho tiempo, dio un inesperado vuelco con la aparición en la pequeña localidad de la familia Gálvez, que le dio un sorprendente impulso económico en el siglo XVIII. Durante toda esa centuria y parte de la siguiente la villa gozó de una inusitada prosperidad económica, a la vez que era visitada por los personajes más influyentes de Málaga, que se acercaba hasta Macharaviaya para estrechar lazos con los Gálvez.
Durante esa época se levantó una nueva iglesia sobre la que había anteriormente, fue creada la Real Fábrica de Naipes, un Banco Agrícola y se inició la conducción de agua potable. El despegue económico -a expensas de los Gálvez- fue tal que el pueblo empezó a ser conocido también como 'el pequeño Madrid', sobrenombre sin duda excesivo pero que confirma la bonanza económica de aquella época.
Con la aparición de la plaga de la filoxera llegó la decadencia, como en casi toda la Axarquía, de la que el pueblo empezó a salir hace algunas décadas al haberse convertido en refugio de numerosos artistas que lo eligieron como residencia, sin duda para poder entregarse a la tarea creativa con entera tranquilidad. También ha aparecido un turismo residencial estable, que ha contribuido en gran medida a recuperar muchas de las antiguas viviendas que se encontraban en desuso y medio derrumbadas.
En malaga.es:
Historia de Macharaviaya:
El origen de Macharaviaya es árabe al igual que su nombre, que proviene de la transcripción fonética de "Machar Ibn Yahya", que significa "el prado o la alquería de Abu Yahya".
Pero la fundación del pueblo data de 1572, aunque anterior a esta fecha es la construcción de la iglesia parroquial, erigida en 1505 por el arzobispo de Sevilla, y confirmada en 1510 por el rey Fernando. Se levantó con los beneficios de la fábrica de naipes, situada también en el pueblo, la cual tenía el monopolio de naipes para las Indias y con el caudal de la aristocracia del lugar, representada por la familia de los Gálvez La iglesia se reedificó en tiempos de Carlos III en el año de 1785, también a expensas de la citada familia. Con la creación del Banco Agrícola y la explotación de sus caldos, siempre bajo el mecenazgo de los Gálvez, Macharaviaya conoció una espectacular expansión. Sus vinos llegaron a ser degustados por la mítica zarina Catalina "La Grande" gracias a las gestiones de Miguel Gálvez, hermano del ministro.
A principios del siglo dieciocho Macharaviaya era una aglomeración urbana constituida exactamente por 57 viviendas. La filoxera, que atacó los viñedos de la comarca a finales del siglo diecinueve, provocó el progresivo despoblamiento de la villa. El pasado del pueblo queda representado en los archivos por la evolución familiar de la aristocracia del lugar, los Gálvez, algunos de cuyos miembros tuvieron papeles destacados en la política de expansión española en las Indias.
También la localidad fue cuna del gran poeta Salvador Rueda, nacido el 3 de diciembre de 1857, cuya partida de nacimiento aún se conserva.
A la entrada de la villa, un templete de ladrillo, construido en 1786, agradece públicamente a los Gálvez las múltiples donaciones que hicieron. Estas se desparraman por el pueblo bajo la atenta mirada de su aneja Benaque, quien desde sus 305 metros de altitud, goza de una inmejorable panorámica sobre sus calles y campos. Paseando por esas calles vemos que son empedradas y estrechas con bastantes casas de mampostería encalada. De entre todos los edificios sobresale la iglesia de San Jacinto levantada en 1783 sobre la primitiva parroquia. Bajo su bóveda está la cripta de los Gálvez. La antigua fábrica de naipes desapareció siendo hoy un grupo de viviendas.
La economía se basa en el cultivo del olivar y del almendro, aunque hay algo de huerta junto al río. Interesante también es el trabajo en artesanía, como la cerámica o el trabajo colorista sobre tela.
Paisaje de Macharaviaya

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