lunes, 14 de abril de 2014

Semana Santa a recuperar

Macharaviaya contó con sus propias procesiones de Semana Santa, que se perdieron desde la Guerra Civil.

El sacerdote don Leonardo Molina García, SJ, afirma en su libro Historia de Macharaviaya:
El Jueves Santo procesionaban las imágenes de Jesús Nazareno, la Virgen de los Dolores, la Santa Mujer Verónica y san Juan Evangelista. Al día siguiente, después de la adoración al Santísimo, toda la noche velado por la Adoración Nocturna, sacaban de nuevo la Virgen de los Dolores y el Santo Sepulcro llevado por doce apóstoles. Cada uno de los miembros de la Asociación piadosa portaba los signos correspondientes a la pasión: clavos, escalera, pan, agua, corona de espinas, etc. La cruz parroquial, revestida de curiosos faldones hexagonales, figuraba en el cortejo. Muchas saetas acompañaban la procesión que se desarrollaba en el más absoluto silencio.
Ha quedado testimonio gráfico de la procesión del Viernes Santo, que salía de la iglesia parroquial de San Jacinto, en Macharaviaya, y llegaba hasta el calvario. Las imágenes nos permitirán reconstruir los elementos principales:

La procesión se celebraba el Viernes Santo. Las imágenes que se procesionaban eran un Santo Entierro y una Dolorosa; detrás de la Virgen iba la cruz con la manga parroquial negra, y el sacerdote revestido con capa pluvial del mismo color, propios del Viernes Santo. Curiosamente la procesión no salía -al menos en esta imagen- de la puerta principal de la iglesia, sino del lateral.



Flanqueando al guardia civil con uniforme de gala, vemos a dos "apóstoles", con grandes caretas, una tradición conservada en muy pocos pueblos. Estas máscaras impresionantes y algo toscas son un ejemplo de tradiciones populares, posiblemente adoptadas en el siglo XVIII; en Macharaviaya eran al parecer de cerámica y llevaban pelo hecho con esparto; las máscaras las tenían en propiedad distintas familias que las transmitían a sus hijos. A la derecha del monumento se ven otros apóstoles, uno de ellos con la máscara levantada.


El uso de caretas o "rostros" en Semana Santa -en procesiones o en representaciones de la Pasión- era propio de Macharaviaya y también de otros pueblos malagueños, como relata un artículo del diario La Opinión
"Estos «rostros estaban fabricados con cartón piedra, policromados con todo detalle y con las cuencas de los ojos vacías. Encima de la cabeza llevaban una media luna de hojalata a modo de nimbo, dónde se podía leer el nombre del apóstol. De allí emanaba una larga melena realizada de pita, teñida de negro o de gris dependiendo del personaje, con bucles grandes, una imagen muy propia del XVIII que recuerda la estética del mismo siglo.
En el caso de los apóstoles, cada rostro era totalmente diferente en sus expresiones y además cada uno de ellos delataba su edad. San Juan rebosaba juventud, poca barba o bigote. En los más mayores incluso podíamos apreciar su experiencia".
En la localidad de Frigiliana se ha conservado la procesión con las máscaras originales del siglo XVIII:

Enlace fotografía
Esta es la única máscara antigua que se conserva en el pueblo de Alozaina (las que ahora se procesionan están realizadas en los años 80):


El último número de la revista Jábega, publicado por la Diputación Provincial de Málaga, trae en su portada las máscaras que llevan en Alhaurín de la Torre. En uno de sus artículos, anima a la recuperación de estas señas de identidad:


Volviendo a Macharaviaya, los portadores de los pequeños tronos llevaban horquillas, de forma similar a las horquillas usadas en procesiones rurales de otros lugares de España. Sin duda una forma de guardar el equilibrio en las cuestas y el pavimento irregular, y para sostener el trono en las paradas.


Vestidos con túnicas que no parecen de color negro; ¿moradas quizás? Llevan "faraonas" cubriendo la cabeza; aunque en la primera fotografía uno lleva también cubierto el rostro por una capucha o capillo. Por  los trajes y corbatas que llevan debajo de las túnicas parecen hombres de una cierta categoría social en el pueblo.


Al igual que en otros lugares, sería deseable una recuperación de la procesión del Viernes Santo en Macharaviaya. Y esta recuperación no debe pretender imitar modelos procesionales de Málaga capital, sino recuperar las señas de identidad de lo que fue la Semana Santa macharatunga. Un cortejo sobrio, con unas andas pequeñas. Con la sencillez y el señorío propio de Macharaviaya.

De las dos únicas imágenes antiguas que alberga la iglesia de Macharaviaya, hay una pequeña Dolorosa que se conserva en una vitrina. Procesionándola se recuperaría un desfile propio del Viernes Santo. ¿La imagen es excesivamente pequeña? posiblemente, pero también podría dársele más altura con una peana y un vestido largo y sus andas requerirían muy pocos portadores. Imágenes aún más pequeñas se procesionan, como la Virgen de Porticate, de Yunquera.

Los Apóstoles con sus máscaras (en otros pueblos se les denomina carátulas o rostrillos) y velas, y las correspondientes túnicas para portadores y apóstoles serían la única inversión necesaria. Podría completar la procesión un monaguillo o acólito con la cruz parroquial con manga negra, y dos ciriales (que existen en ala iglesia) quizás acompañado de otros niños vestidos de monaguillos.

Como curiosidad, añado esta fotografía, gentileza del Ayuntamiento de Macharaviaya. Posteriormente a la Guerra Civil se hizo en el pueblo alguna representación de la Pasión:


Quien sabe si algún día no muy lejano, Macharaviaya vuelve a tener su "Semana Santa".

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